Las plataformas de redes sociales están actualmente inundadas de teorías de conspiración que afirman que Benjamin Netanyahu ha sido asesinado o herido y reemplazado por deepfakes generados por IA. Entre los clips que supuestamente muestran al Primer Ministro israelí luciendo dedos extra y bebiendo de una taza de café sin fondo que desafía la gravedad, sólo una cosa es evidente: la realidad solía ser mucho más fácil de demostrar.
Hay muy poca evidencia creíble que sugiera que Netanyahu no esté vivo. Pero la credibilidad es un bien escaso ahora que la IA puede clonar de manera convincente personas reales en formatos de imagen, video y audio, por lo que cada vez es más difícil disipar los rumores de manera concluyente. Esto...