La guerra centra la atención en el presente. Eso quedó muy claro tras una semana de conversaciones en Washington con líderes de nuevas empresas de tecnología de defensa, contratistas militares tradicionales y personas cercanas al Pentágono.
Hasta que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, se estaba generando revuelo en torno a nuevas empresas como Anduril y Saronic que prometían entregar armas autónomas dotadas de IA de forma rápida y económica. Mientras tanto, Estados Unidos ha dependido más en el conflicto actual de misiles de crucero y bombas de su grupo habitual de contratistas de defensa tradicionales.